Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta 6ª parte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 6ª parte. Mostrar todas las entradas

ENSAYO BIOGRÁFICO DE JOSÉ HERAS ROLDÓS 6ª PARTE

 



Puntos a observar en este testamento:
1º)   El ya mencionado, de que José dice “nietos”, en plural y en varias ocasiones. ¿A qué nietos se refiere si Francisca Farriols no tuvo hijos? Habida cuenta que la finca de Riera Alta 50-52 y la del 54-56, las obtuvieron Filomena y Evaristo Bofill Bonay a título de herencia de su abuelo, según consta en las inscripciones del Registro de la Propiedad: saque el lector sus conclusiones, respecto a la paternidad de Filomena. Sobre la de Evaristo, hasta estos últimos años, nunca hubo dudas. Por supuesto, la otra hija de Adela Bonay, Caridad, no recibió ni una peseta. Esta, no tenía nada que ver con su hijo Federico. Caridad era hija biológica de Evaristo Bofill i Pichot, igual que su hermano fallecido Antonio María. Y José siempre lo supo.
2º)   Federico impugna el testamento nada más conocerlo, aun y habiéndolo prohibido expresamente su padre. Ya en los testamentos de 1902 y de 1896, todo lo referente a los recibos, pagarés y deudas de Federico, José lo expone exactamente igual. O sea, que al menos diecisiete años antes de morir, José ya había decidido desheredar a su único hijo Federico. Y en mi opinión Federico lo sabía, por eso en los últimos años de sus vidas no se trataron. En el inventario del testamento de José, Narciso Verdaguer dice que Federico sólo tenía relaciones con su padre por medio de él.
   José no le pidió a su hijo, ni que se encargara de sus honras fúnebres. La única familia que José tuvo a su lado los últimos años de su vida, y en el momento de su muerte, fue su hija política Francisca Farriols y sus tres amigos. Federico también intentó quedarse con la parte de su, todavía esposa Francisca Farriols. Hay que tener en cuenta que en esa época, los maridos eran los administradores de los bienes de sus esposas, que debían de obtener el permiso de sus maridos para poder testar o heredar. Cuando los tres amigos de José, vieron la estrategia de Federico, a través de los contactos de uno de ellos, el juez Antonio Codorníu, a los cuarenta días de fallecer José, Francisca Farriols obtuvo el divorcio y nulidad judicial, de su matrimonio con Federico Heras. El único resquicio legal que existía a principios del siglo pasado, para conseguir una nulidad matrimonial, era declarar que el dicho matrimonio no había sido consumado o que el otro cónyuge había cometido adulterio “con escándalo y habitualidad”. La de la consumación del matrimonio, no se pudo utilizar por la existencia del aborto de Francisca en 1880; pero sí la del adulterio de Federico y, con toda seguridad, eso fue lo que alegó Francisca, siguiendo los consejos del juez Antonio Codorníu y del abogado Narciso Verdaguer, los dos amigos y herederos de confianza de José Heras. Sin embargo, en algunas publicaciones e incluso en su esquela, se presentaba como “Viuda de Heras”, lo que me lleva a pensar que lo de su divorcio no se hizo público, por la vergüenza social que eso podía significar.

ENSAYO BIOGRÁFICO DE JOSÉ HERAS ROLDÓS 1ª PARTE

                                                                         PRÓLOGO    Tengo que empezar este borrador biográfico de José...